Buscador web


Paraula:


Destacats







Història del Col·legi de l'Escola Pia de Gandia


L'Església, l'Ermita de Santa Anna i l'Art

Des dels inicis de la fundació del Col.legi l'església de l'antiga Universitat, unida físicament a l'edifici escolar, es va constituir en un actiu centre religiós, no sols pels seus actes litúrgics, sinó també com a seu de diverses activitats que fomentaven la pietat dels alumnes i dels fidels. Així es van fundar diverses confraries, sobre tot de Setmana Santa (la Creu, Sant Pere); es fomentaren devocions (Verge dels Desamparats, Sant Josep de Calassanç, Santa Teresa de Lisieux, Sant Tarsici), etc. Aquest moviment religiós també ha produït bons fruits artístics en pintura (Espinosa, Domingo, Amèrigo Llorens Cifre, López Rancaño, Alex Alemany, Costa, etc.) i escultura (Bayarri, Rubio, Grafià, Sanjuán, etc.).

L'església, restaurada després de la Guerra Civil, es de planta de creu llatina, amb notòria importància de l'altar major, de nau única amb capelles laterals i cúpula fosca. Als peus de la nau més recentment es va construir una capella de la comunió.

L'Ermita de Santa Anna, pròxima a la ciutat, va ser encomanada a l'Escola Pia, amb unes poques terres, des dels anys de la fundació. El seu origen és possiblement del segle XIV, com la imatge de la santa titular. En segle XVIII va ser totalment refeta i eixamplada. Té interessants mostres de ceràmica decorada en els sòcols de l'ermita i sagristia. Una recent restauració li ha tornat el seu caràcter artístic i espiritual (celebracions dominicals, Nadal amb el cant de la Sibil.la, Setmana Santa, festa de Santa Anna, etc.) i cultural ( biblioteca-arxiu).




Plànol de l'esglèsia

Sant Pere

Mare de Déu dels Desamparats

Sant Josep de Calassanç

Sant Creu

Santa Teresa de l'Infant Jesús

Vitrall Sant Francesc de Borja

Sacra neteja. L'endemà - Joan Costa

La Casa d'Emmaús - Joan Costa

Calendari del Mes


Maig 2018

LMMJVSD
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

El temps en Gandia

Nº Visites: 3694413

L'Any amb Calassanç

"1. En cuanto a esos Hermanos que manifiestan cumplir a disgusto la obediencia, o habiendo sido avisados una o dos veces no abandonan la propia voluntad, lo que suele ser un gran impedimento para el bien común, para que el ejemplo y escándalo de uno no haga mal a los demás, se escoja una sala o lugar separado donde se meta al desobediente a hacer ejercicios espirituales con otras mortificaciones corporales al arbitrio del P. Provincial, y mientras se encuentra retirado haciendo los ejercicios no comulgue sino el domingo, y si estos ejercicios durante diez o doce días no logran su efecto, avíseme que yo supliré lo que haga falta, estando nosotros obligados a usar esos términos con quienes ciegos por la pasión no saben hacer por amor de Dios y con mérito grande los actos que deben hacer por razón del instituto:, y en casa no se permita más que una sola voluntad que es la del superior (Al P. Cherubini, Nápoles, 848-1628). 2. Por mi indisposición he dejado sólo un día de decir Misa y por gracia de Dios me encuentro bien para celebrar misa todos los días, con deseo de ver tranquilizadas nuestras cosas. Se espera que el primero del mes próximo se tenga Congregación y de lo que se resuelva se le avisará. Han escrito a esta casa que V. R. junto con el P. Juan Esteban y algún otro dicen y hacen algunas cosas que aquí las toman como cosas que van contra el bien común, lo que no puedo creer, pero como desde Roma se escriben ahí muchas mentiras, así también desde Nápoles escriben a Roma algunas mentiras (Al P. V. Berro, Nápoles. 4185-1644). 3. Creo que en este tiempo hemos de estar todos en silencio y con paciencia rogando al Señor por el buen éxito de nuestras cosas y no haremos poco si aplacamos la ira del Señor, habiendo tantos que provocan su indignación con la inquietud y deseo de cosas nuevas para volver a la libertad de los sentidos. Si tengo tiempo, le mandaré en este correo los puntos que se han propuesto para la dificultad de nuestras profesiones (ídem). 4. Respecto al principio de las Escuelas Pías, yo me encontré con dos o tres de la Doctrina Cristiana que iban al trastíber a dar clase en ciertas escuelas que se hacían en sta. Dorotea. Y dado que en ellas gran parte de los alumnos pagaba cada uno un tanto al mes y de los compañeros unos venían por la mañana y otros por la tarde, cuando murió el Párroco, que nos prestaba una salita y una habitación en la planta baja, me decidí a pasarlas a Roma, conociendo la gran pobreza que había, por haber visitado durante seis o siete años los barrios de Roma cuando era de la Cofradía de los Santos Apóstoles. Y de los compañeros que tenía sólo me siguió uno, y el Instituto se instaló en Roma. Poco a poco se hizo Congregación y luego Religión, la cual por ser de tanta utilidad a favor de los pobres es tan perseguida por el enemigo infernal y por algunos adeptos suyos. Pero espero que la Virgen Santísima nos ayudará a superar esta tempestad (ídem)."